Un invierno en Mallorca

2019/12/28

Al igual que George Sand y Chopin tuvimos la necesidad de viajar a Mallorca para encontrar la luz, el silencio y descanso que necesitábamos. Añadimos a nuestras imágenes del viaje algunos fragmentos de «Un hiver à Majorque «Un invierno en Mallorca», libro autobiográfico de George Sand publicado en 1842 que narra el viaje que ambos hicieron a la isla y que describe a la perfección el mismo sentimiento que teníamos con casi dos siglos de diferencia…

«En cuanto a mí, me puse en camino para satisfacer una necesidad de reposo que sentía sobre todo en aquella época. Como falta el tiempo para todo en este mundo que nos hemos formado, me imaginé una vez más que buscando bien, encontraría algún retiro silencioso, aislado, donde no tendría esquelas que escribir, ni diarios que hojear, ni visitas que recibir, donde no tuviese necesidad de quitarme la bata; donde los días tuviesen doce horas; donde pudiese libertarme de todos los deberes de la sociedad… «

«Partimos para Valldemosa una mañana serena a mediados de diciembre para ir a tomar posesión de nuestra Cartuja. Acariciados por los hermosos rayos del sol de otoño, que debían ser ya para nosotros más raros cada día. Mallorca es el Eldorado de la pintura. El carácter del paisaje, más rico en vegetación que lo es por lo general el de África, tiene mucha mayor amplitud, calma y sencillez. Es la verde Helvecia bajo el cielo de Calabria con la solemnidad y el silencio del Oriente.«

«Can Torná», la finca que elegimos para alojarnos se traduce del mallorquín al español como «La casa del retorno». «A sanctuary for you and all those who have come before» / Un santuario para ti y todos aquellos que vinieron antes. Situada a las afueras de Esporles rodeada por la Serra de Tramuntana y significa volver a una forma tradicional de no solo hacer las cosas sino también como una ideología central para lo que concierne a nuestro futuro. La atención se centra en la experiencia humana en relación con la naturaleza y entre nosotros en una forma de vida auténtica. Aprendiendo de nuestra historia se trata de reintegrar la tierra en nuestras vidas en formas que nuestros ancestros han hecho antes.

«En Mallorca el silencio es más profundo que en parte alguna. Las burras y los mulos que pasan la noche pastando, lo interrumpen a veces, sacudiendo sus esquilas… No hay un campesino que no tenga su guitarra y que no vaya siempre con ella. Desde mi terraza oía también el mar pero tan lejano y tan débil que acudía a mi memoria la poesía extrañamente fantástica y sorprendente de Djins.«

On doute / Dudamos
La nuit… /
La noche…
J’écoute
/ Escucho
Tout fuit,
/ Todo huye,
Tout passe
/ Todo pasa
L’espace
/ El espacio
Efface
/ Borra
Le bruit.
/ El ruido.

«Les Djinns» Víctor Hugo, 1802-1885

En Mallorca le vi (al mar), en fin, tal como lo había soñado, límpido y azul como el cielo, dulcemente ondulado como una llanura de zafiro labrada con regularidad en surcos cuya movilidad es inapreciable vista desde cierta altura y encerrada entre bosques de un verde sombrío. A cada paso que dábamos sobre la montaña sinuosa, se nos ofrecía una nueva perspectiva siempre más sublime que la anterior.

En medio de nuestro viaje y por azar descubrimos Arquinesia. Fragancias que son poesía pura, impregnada de un aroma a cultura y mitología. Con recuerdos e ingredientes mediterráneos han diseñado un viaje de descubrimiento en el tiempo por el mundo de las Baleares. Cada una de las fragancias están desarrolladas con fórmulas que capturan como un embrujo el espíritu de las islas: Naranja, Jardín Secreto, Higo, Brisa Marina…

Las olas irrumpen en una costa rocosa. El rocío salino lleva la imaginación a costas desconocidas. Nos deslizamos, a través de los días, entre aromas vigorizantes. En las noches de tormenta, la niebla huye para revelar un cielo siempre estrellado.

Arquinesia Sea Breeze (Notas): Eucalipto, bergamota, ozono, tomillo, salvia, pachulí, almizcle, ámbar.

En la isla, en medio del silencio y de la paz de la Tramuntana hemos vuelto a encontrar nuestra esencia, reconectando con la tierra y la naturaleza. Hemos decicido abandonar un camino que sentimos no conduce a ninguna parte escogiendo el de la felicidad que para nosotros se encuentra en las cosas sencillas. Significa que en adelante dejaremos de hacer cosas que no nos hagan plenamente felices porque, tal vez de un modo un tanto epicúreo, deseamos tener tiempo y libertad para nosotros. Sentir el lento paso del tiempo y de la vida. Abandonar toda prisa. Entregarnos a la poesía, la filosofía y a todo arte en oposición al comercio, la producción en serie y la industria. Volver a la calma del hogar y a los sueños… En Can Torná encontramos un libro de aprendizaje de piano con una hermosa dedicatoria que decía: «Soy tu madre. Y vas a ser Feliz». No hay una frase que resuma mejor lo más importante que hay en la vida: AMAR, ENTREGARSE PLENAMENTE AL OTRO Y SER FELICES.

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